InicioCuaderno de viajeBrno

Brno tras la huella musical de Janáček

2 min

Una cita académica ha servido de pretexto para este viaje, aunque el impulso definitivo tenía más que ver con el compositor Leoš Janáček y con mi viejo interés por recorrer los lugares donde vivieron grandes creadores. Sin reloj ni planes fijos, he pasado las mañanas callejeando sin rumbo, a un paso lento lejos de las aglomeraciones habituales de Praga o de Viena.

En pocos días, el calor ha dado paso a una lluvia fría, un ambiente propicio para afinar el oído al paso de los tranvías: su chirrido metálico en las curvas y el repiqueteo seco de sus timbres componen una percusión urbana que trae a la memoria la fuerza rítmica de la Sinfonietta de Janáček.

Seguir la pista del compositor lleva pronto al Mercado de las Verduras. Entre cajones de fruta fresca y el trajín de las compras matinales, el compositor anotaba en libretas el habla de los comerciantes y los transeúntes, fragmentos cotidianos que bautizó como «melodías del habla» y que consideraba ventanas directas al alma humana.

Asomarse a su Casa Memorial permite entender la sobria escala en la que trabajaba. Entre paredes de papel verde y sillas con liras talladas en el respaldo, el gran piano negro preside la habitación en la que nacieron sus mejores obras.

Fuera de ese refugio doméstico, la ciudad impone una presencia más adusta. En lo alto, la mole carcelaria de la fortaleza de Špilberk vigila la llanura frente a las agujas góticas de Petrov. Janáček conocía bien esa severidad: el segundo movimiento de su Sinfonietta evoca este castillo, y basta escuchar ese pasaje, seco y cortante, para notar cómo los metales de la orquesta traducen la rudeza militar de los muros.

Desde los miradores de sus bastiones se divisa con claridad la ciudad baja, un plano en el que la historia no se ha preocupado por disimular sus costuras. Allí el racionalismo funcionalista de entreguerras comparte espacio con los bloques de hormigón levantados en la etapa socialista. Un cruce extraño que, sin embargo, funciona sin estridencias.

Tras haber probado la contundencia de la cocina checa en varias tabernas, el mejor plan para despedir la última tarde ha sido subir a la torre del Antiguo Ayuntamiento. La panorámica circular es puro cine: la plaza en pendiente a los pies, la fortaleza barroca en la colina y los campanarios en punta contra el cielo crepuscular componen un relieve que parece dictado por una partitura, fiel al carácter contenido y musical de la capital morava.

Brno
Brno
Casa de Leoš Janáček
Casa de Leoš Janáček
Brno
Brno

Ver más fotos

Contenido destacado